Tengo un amigo que quería traducir su página web al inglés.

Se llama Christof, vive en Inglaterra y nos conocemos muy bien, sé lo que ha trabajado para construir su negocio de coaching. Antes de empezar con su propio negocio trabajó durante muchos años en una multinacional americana.

No trabajaba en coaching, hacía otra cosa. Un puesto de esos con nombre en inglés bastante largo, uno de esos de los que no eres capaz de explicar a tu madre cuando te pregunta: ¿pero tú que haces?

El caso es que, con el tiempo, mi amigo se hartó de la multinacional americana.

Demasiado politiqueo y pocas cosas que pudieran motivarle.

Excepto una.

Se dio cuenta de lo que le gustaba trabajar con las personas, todavía hoy no sabe de dónde salió esa querencia por los recursos humanos porque él se formó en otra cosa muy distinta.

Pero esto no fue algo así mágico. Durante unos cuantos años estuvo maldiciendo el trabajo que tenía y quejándose continuamente sin darse cuenta de que tenía la solución delante de sus ojos. Así un día tras otro.

Te voy a resumir la historia porque, al final, no es el tema del que te quería hablar:

Llegó un momento en el que se dio cuenta de que tenía algo que le motivaba que era su pasión por ayudar a crecer a las personas, consiguió darle forma alrededor de la disciplina del coaching, se formó, se metió en ese mundo, encontró unos socios apropiados y se lanzó a la piscina.

Al principio no tenía ni página web, funcionaba por contactos y le iba bien. Hasta que llegó el momento en el que tuvo que plantearse tener una.

Se puso en manos de un experto en marketing digital, definió su buyer persona, definió cosas de su negocio que no sabía que tenía que definir pero que eran necesarias para escribir su página web. 

Porque, digan lo que digan, la gente lee y había que estar muy seguro de lo que se ponía en la página. Iba a ser su escaparate y una herramienta de ventas.

Total que trabajó mucho en ella hasta que consiguió ponerla online y con el tiempo y el buen hacer de su experto en marketing digital empezó a conseguir ventas a través de ella.

Es una buena pagina, transmite muy bien su negocio y tiene un montón de información práctica. 

Pidiendo presupuestos de traducción del inglés al español

Llegó un momento en que necesito traducir su página web del inglés al español. Como sabe que tengo una agencia de traducción nos pidió presupuesto.

Lo cortés no quita lo valiente y pidió más presupuestos. Muy bien hecho por su parte.

Cuando llegaron los presupuestos se quedó un poco a cuadros. Tenían un rango de precios bastante dispar. Estaba asombrado de que la traducción de su página del inglés al español pudiera costarle tan poco si se guiaba por el presupuesto más barato. Así que me llamó para que lo ayudara a entenderlo y elegir bien.

Es un poco raro que le ayude a elegir uno de los que le enviaron un presupuesto, pero bueno. Somos amigos e intenté ayudarle de la forma más honesta posible.

Revisé los presupuestos y enseguida tuve claro lo que pasaba. Le llamé y se lo puse de la siguiente manera:

(La siguiente conversación ocurrió en inglés pero está localizada al español)

– Verás Christof, déjame ponértelo claro. – le dije yo.

– Dime. – es que Christof es poco hablador.

-¿Tu has trabajado mucho para poner en marcha tu página web, verdad?

-Joder tío, ya lo sabes. Un montón. Fue un parto.

-¿Y me imagino que querrás que se entienda en inglés por lo menos igual de bien que en español, no?

-Obvio.

-Pues eso no va a pasar con el presupuesto más barato que tienes. Usan traducción automática y eso está bien para entender el contexto pero no para transmitir ideas de forma coherente.

-OK, ¿Y los otros dos, esos no tienen tanta diferencia de precio? Ya sé que el tuyo es mejor pero dime por qué. – Ya te dije que Julián es un buen amigo.

-De los otros dos uno te dice que va a usar un traductor nativo y el otro no lo especifica.

-¿Y eso qué significa?

-En resumidas cuentas significa que se va a entender mucho mejor en el idioma de destino si utilizas un traductor nativo en ese idioma. Va a utilizar las expresiones y términos más apropiados y no simplemente una traducción literal. Eso se llama localización y te lo hace automáticamente el traductor nativo porque así trabaja él.

-OK, entendido.

Lo dejamos ahí porque no quería influirle más de la cuenta. Le dije la verdad y eligió a Landaluze Translations & More

Conclusión

El objetivo principal de la traducción es que el proceso de comunicación ocurra en el idioma de destino al menos igual de bien que en el idioma de origen. Una buena agencia de traducción incluso puede hacerte sugerencias en el original para mejorar la transmisión del mensaje.

Esto es importante en todos los casos pero se hace realmente crítico cuando lo que necesitas es la traducción de un contrato o un documento oficial. Un error en uno de esos casos puede ser bastante grave.

Utiliza siempre traductores especializados y nativos en el idioma de destino. Es una garantía de éxito.

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