MEJORA LAS TRADUCCIONES AUTOMÁTICAS

Traducción automática con preedición y posedición

“La traducción no puede disociarse de la noción de progreso, algunos incluso sostienen que una sociedad puede ser medida por la traducción que acepta” Jean-Francois Joly

La traducción automática ha llegado a nuestras vidas para quedarse.

Eso no significa que sea suficiente para obtener traducciones de calidad, y por eso en Landaluze, translations & more contamos con la posedición, proceso en el cual se trata de editar, modificar, cambiar o corregir un texto procesado previamente por un sistema de traducción automática.

El objetivo de la posedición es conseguir que una pretraducción, es decir, el texto en bruto procedente de una traducción automática, tenga calidad de texto final, es decir, una calidad equivalente a la de una traducción humana.

Antes de iniciar un proceso de posedición, en Landaluze, translations & more analizamos la calidad y comparamos la pretraducción obtenida con el texto original. Cuando un texto que se ha sometido a una traducción automática resulta ilegible o requiere una alta intervención del poseditor para su comprensión, a veces resulta más rentable recurrir al método de traducción y revisión tradicional del texto original, y en ese caso, os informaremos de ello.

En Landaluze, translations & more, trabajamos con dos grados o niveles de posedición:

Posedición rápida o light post-editing

Conlleva una labor ligera que se limita a la intervención del poseditor estrictamente necesaria para que el usuario final entienda el texto, es decir, convertir una pretraducción en un texto legible que resulte comprensible para su destinatario y le permita hacerse una idea general de su contenido de una manera rápida. Está pensada para aquellos textos de uso interno no destinados a publicarse externamente, o para estudiantes que necesiten leer un artículo en un idioma que desconocen para avanzar con su trabajo.

Son textos de una calidad a menudo descrita como “suficientemente buena” o “apta para los propósitos”: comprensible y correcta desde el punto de vista semántico y ortográfico, es decir, se puede comprender el contenido principal del mensaje y aplica las reglas básicas con respecto a la ortografía; precisa, o sea, que comunica el mismo significado que el texto de origen, sin añadir ni omitir información, modificando todo contenido ofensivo, inadecuado o no aceptable culturalmente; pero estilísticamente insuficiente, pues el texto puede parecer generado por una computadora, la sintaxis puede sonar algo extraña, y la gramática puede no ser perfecta.

Posedición completa o full post-editing

Tiene por objeto producir un texto con una calidad equivalente al de una traducción humana, o para que pueda ser publicado. La intervención del poseditor es clave y por lo tanto también lo es su formación y capacidad a la hora de revisar textos pretraducidos. El esfuerzo que supondrá la tarea de posedición está directamente relacionado con la calidad de la pretraducción o texto de partida, que dependerá, a su vez, de la potencia y calidad del motor de traducción que se haya utilizado; y de la calidad final esperada del contenido. El nivel de calidad por lo general se define como comprensible; preciso, es decir, comunica el mismo significado que el texto de origen, y modificando cierto tipo de contenido si fuera necesario; estilísticamente correcto, con la sintaxis es normal; la gramática y la puntuación son correctas; la ortografía perfecta; y el formato es el adecuado.

Para reducir el nivel requerido de posedición, independientemente del par de idiomas, dirección, tipo de sistema o campo, hay que tener en cuenta una serie de factores:

    1. La calidad del texto original: la traducción automática y la posedición serán de mayor o menor eficacia en función del nivel de calidad que tenga el documento original. Hay que asegurarse de que el texto de origen esté bien redactado, es decir, sin errores de ortografía ni puntuación y sin ambigüedades; y, si es posible, que esté adaptado para traducirse con traducción automática, usando reglas de redacción específicas que se ajusten al sistema de traducción automática correspondiente.
    2. La finalidad del texto final, siguiendo las indicaciones del cliente (por ejemplo, mantener algunos conceptos o cómo traducir otros) y los objetivos perseguidos por el texto final en cuanto a la calidad final de la información que se debe poseditar, basándose en el tipo de usuario y en los niveles de aceptación. El nivel de calidad por lo general se define según lo comprensible de la traducción, su precisión, y lo acertado de su sintaxis, gramática, puntuación, ortografía y formato.
    3. La calidad de la pretraducción sobre la que se trabaja: relacionada directamente con el tratamiento que se le ha dado al texto original antes de pasarlo por el motor de traducción. En este punto entra en escena la preedición, de la que hablamos más abajo.
    4. Idealmente, evaluar la calidad del resultado “en bruto” de la traducción automática antes de negociar el rendimiento y el precio, y establezcer expectativas razonables.
    5. Las herramientas de posedición.

En cuanto a la preedición mencionada anteriormente, su objetivo principal es aumentar la legibilidad y traducibilidad del texto original con el fin de mejorar la calidad de su posterior pretraducción y reducir la consiguiente labor de posedición. Consiste en la simplificación lingüística del texto original mediante la aplicación de reglas específicas, como algún tipo de lenguaje controlado, proceso que puede reducir de forma notable el esfuerzo de la posedición. Además, resulta especialmente útil en el caso de que tengamos que traducir un mismo texto a distintas lenguas.

Hay que diferenciarla de la edición, que es el proceso de mejorar el texto generado por humanos, proceso que a menudo se conoce como revisión en el campo de la traducción.

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